Los damnificados por el terremoto del 8 de Enero recién pasado en Fraijanes molestos por la falta de asistencia gubernamental ocuparan el miércoles la principal vía que conduce con la ciudad de Alajuela.
Un grupo de Diputados costarricenses los recibirán en horas de la tarde para escuchar sus demandas de carácter social, laboral y migratorio.
La administración del presidente Óscar Arias Sánchez se comprometió hace tres meses en atender las necesidades de las víctimas del terremoto, respuesta que según los organizadores de la protesta siguen esperando.
El Comité Patriótico en representación de los costarricenses y la Confederación Solidaridad en representación de los nicaragüenses han organizado una jornada de protesta con el propósito que estas demandas sean atendidas.
A este drama humano se suma la aprobación de la Ley y Reglamento de Migración departe de los Diputados costarricenses dejando vulnerable en materia de derechos humanos a los inmigrantes nicaragüenses.
La Dirección de Migración en Costa Rica atiende a dos personas extranjeros damnificados por día, ya sea para renovar cedula de residencia o bien para tramitar por primera vez su residencia en el país. Esta situación dificulta la obtención de este documento para que las entidades que atiende a los damnificados puedan brindarle asistencia humanitaria.
Sólo en San Luís en Fraijanes cerca de 300 nicaragüenses esperan ser atendidos por las autoridades de migración de Costa Rica eso sin contar los que se encuentran en Dulce Nombre, Laguna, San Isidro, Sabana Redonda y Poasito.
En el salón comunal en San Isidro, la familia de don Manuel Castillo de San Carlos Nicaragua, desde hace dos meses están abandonados a su suerte por la Comisión de Emergencia, ellos no tienen a dónde vivir, ni tienen que comer para alimentar a sus ocho hijos.
En la Escuela de Laguna en Fraijanes los niños nicaragüenses no reciben ninguna asistencia gubernamental por estar indocumentados a pesar de estar damnificados, dijo Catalina Maffiolli, directora de este centro escolar. Los damnificados nicaragüenses también se ven afectados porque cerca de 500 que laboraban como peones agrícolas fueron despedidos la mayoría sin sus prestaciones sociales al momento de producirse el movimiento telúrico.
La falta de permiso de suelo para la construcción de vivienda afecta a muchas familias costarricenses que se quedaron sin casas. En San Rafael los costarricenses afectados demandan la construcción de una nueva escuela y asistencia financiera viable para reabrir la industria turística en la zona.