El nuevo presidente estadounidense Barack Obama debe mirar hacia América Latina "sin prejuicios" y levantar el "bloqueo perverso" hacia Cuba, que "no tiene ninguna explicación", pidió este viernes el presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva.
"Que mire a América Latina con una mirada democrática y de simpatía. Que no vea aquí la región de los años 60 sino una región que aprendió a vivir en democracia, a desarrollarse, a cuidar de los pobres (...) Con una mirada de jefe de Estado, sin prejuicios", pidió.
El mandatario brasileño se reunió en la localidad de Machiques (oeste de Venezuela) con su par Hugo Chávez, dentro de los encuentros trimestrales destinados a aumentar la cooperación bilateral.
Obama debe "mirar a Cuba. Cuba no necesita favores, no necesita hacer ningún gesto. Basta con que acabe el bloqueo perverso que prohibió que la revolución siguiera su trayectoria normal", explicó.
"No hay más explicaciones, no existe ninguna: ni política, ni sociológica ni científica para que el bloqueo continúe. Es una cuestión de gesto, sobre todo porque Obama también ganó las elecciones con los cubanos de Miami", declaró.
Dirigiéndose a Chávez, Lula consideró que tanto el líder venezolano como el presidente boliviano Evo Morales, que han tenido grandes diferencias con Estados Unidos en estos últimos años, "deben encontrarse" con Obama, que asumirá sus funciones el 20 de enero.
"Vamos a tener la posibilidad de conversar y tenemos que conversar antes de que el aparato del Estado se apodere de él, porque la máquina es poderosa y si no luchamos contra ella nos devora (...) y hace de nosotros algo diferente de lo que pensábamos ser cuando llegamos a la presidencia", explicó.
"Ojalá podamos dialogar con respeto (con Obama). Estamos listos para eso", respondió Chávez.
Según Lula, Obama no es un "presidente común" de Estados Unidos. El hecho de que Estados Unidos haya elegido a un mandatario negro es un gesto extraordinario, en palabras del líder brasileño.
"Y yo pienso que debe transformar ese gesto del pueblo (al elegirlo) en un gesto de trascendencia de la política americana para América Latina, respetando nuestra soberanía y una convivencia igualitaria entre nosotros", concluyó Lula.