El otorgamiento de la libertad condicional a la estadounidense Lori Berenson, tras 15 años en prisión, generó este miércoles temor y recelos por sus antiguos vínculos con un grupo rebelde.
La noticia de su inminente liberación fue recibida con inquietud por la opinión pública, pero el ejecutivo ha garantizado que se respetará el fallo judicial.
En la víspera el Primer Juzgado Penal Supraprovincial, que preside la jueza Jessica León, resolvió conceder la libertad condicional a Berenson, por considerar que la pena que se le impuso de 20 años de cárcel ha cumplido con los fines de "re-educación, rehabilitación y resocialización" de manera que se encuentra "apta" para reintegrarse en la sociedad.
Berenson, de 40 años, y con un bebé de un año que tuvo con Aníbal Apari, un ex guerrillero que conoció en prisión, y quien es también su abogado, fue arrestada en 1995 a los 26 años, acusada de colaborar con el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) en sus planes de tomar el edificio del Congreso.
La estadounidense podrá cumplir los cinco años que restan de su condena en "medio libre", pero no podrá abandonar Perú.
Berenson se dedicará como medio de vida a hacer traducciones para una empresa de su país, y planea seguir estudios de repostería para en un futuro incursionar en esa actividad, según Apari.
"Las decisiones del poder judicial, nos gusten o no, se tienen que respetar, eso es lo que quiero decir como ministro y como peruano, que vivimos en un estado de derecho...", declaró este miércoles el jefe del gabinete Javier Velásquez a reporteros.
"Esto genera preocupación y lo único que hay que hacer es exhortar al poder judicial (a tener) celo en sus decisiones", agregó.
La prensa limeña también expresó este miércoles su preocupación de que la liberación de Berenson abra las puertas a que otros condenados por terrorismo recobren la libertad.
Las portadas de los principales diarios limeños publicaron fotos de Berenson en 1995 cuando fue presentada a la prensa, con el rostro desencajado por la ira y vociferando mensajes de apoyo a la lucha del MRTA.
"Suelta en plaza", tituló su portada el diario Perú.21.
El Comercio dijo: "Terrorista Berenson libre, Garrido Lecca sería la próxima", en alusión a Maritza Garrido Lecca, condenada por su pertenencia al grupo subversivo Sendero Luminoso.
El matutino advirtió que también los líderes, Osmán Morote y Margot Liendo, de Sendero Luminoso podrían salir libres este año.
Berenson fue condenada en 1996 en un juicio sumario a cadena perpetua por terrorismo, pero en el 2001 un tribunal civil la sentenció a 20 años de cárcel por colaboración con la insurgencia, tras someterla a un nuevo proceso.
La defensa de Berenson solicitó el beneficio de la semi-libertad esgrimiendo un decreto que permite a los presos por terrorismo canjear días de pena por días de trabajo o educación en la cárcel si es que han cumplido al menos las tres cuartas partes de su condena.
Asimismo presentó diversos informes técnicos y psicológicos que concluían que Berenson no será un perjuicio para la sociedad.
Entre las reglas de conducta que deberá observar Berenson están no abandonar el país, no frecuentar lugares vinculados con actividades terroristas, no visitar a presos por terrorismo, no portar armas, no cambiar de domicilio sin previa autorización judicial, y acudir una vez al mes a reportarse a la Oficina de Tratamiento en Medio Libre del Instituto Nacional Penitenciario.