Las relaciones entre el presidente ecuatoriano Rafael Correa y la prensa se tensaron esta semana, tras una campaña contra la tergiversación de noticias difundida en televisión por el gobierno en momentos en que es acusado por los medios de atentar a su libertad de expresión.
Con ocasión de la transmisión del Mundial de fútbol en dos canales de televisión incautados por el Estado a ex banqueros, el Ejecutivo desplegó una masiva campaña que exasperó a los dirigentes de los medios de prensa.
"La millonaria propaganda, pagada con fondos públicos, nos ofende gravemente al acusarnos, en forma genérica e irresponsable, de 'mentir', ser 'arrogantes' y 'ladrones'", expresó el jueves la Asociación Ecuatoriana de Editores de Periódicos (AEDEP).
En los spots el gobierno exige "más respeto" de la prensa hacia los ciudadanos, acusándola de tergiversar noticias. "Libertad de difamación no; libertad de expresión sí", dice uno de ellos.
La AEDEP apuntó que lo que califica como "ataque" del gobierno se da en momentos en que el Legislativo -dominado por el oficialismo- se apresta al segundo y definitivo debate sobre un proyecto de ley de Comunicación, el cual "se aparta de los preceptos y acuerdos internacionales sobre derechos y libertades".
El oficialismo promueve la ley de Comunicación para regular el papel de la prensa mediante la creación de un consejo, y debe ser aprobada por el Congreso como establece la Constitución de corte socialista de 2008, que surgió de la "revolución ciudadana" de Correa.
"La relación es conflictiva y ha llevado a determinar una radical polarización entre estos dos actores", declaró este viernes a la AFP Mauro Cerbino, coordinador de Comunicación de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) en Quito.
"El presidente ha dicho que la prensa es su enemiga. Es una posición del presidente que ha llevado a que la relación sea sumamente tirante y difícil", estimó a su vez José Laso, director del área de Comunicación de la universidad Andina.
Tras tomar posesión en enero de 2007, Correa -quien podría ser reelegido hasta 2017- sostiene un duro enfrentamiento con la prensa a la que tilda de "mentirosa" y "corrupta", y en su gobierno el canal opositor Teleamazonas ha sido sancionado en dos ocasiones, incluso con la salida del aire por tres días.
Durante los partidos del Mundial, el gobierno está difundiendo "mensajes injuriosos, cuya consecuencia es seguir fomentando la desunión y la estigmatización de quienes no se someten a los intereses del poder", de acuerdo con la AEDEP.
"La polarización nos aboca a una situación bastante inédita no solo en el país sino también en el concierto internacional. Observamos que los medios de comunicación privados se han convertido en los únicos opositores políticos efectivos al gobierno", dijo Cerbino.
Añadió que el Ejecutivo por su parte "ha entrado directamente a disputar a la prensa en el terreno de la generación de contenidos informativos y periodísticos" a través de un aparato público que incluye un diario nacional, estaciones de radio y televisión y una agencia de noticias.
"Una serie de acciones y gestos que han tenido las partes han determinado que se vaya radicalizando esta polarización", señaló el experto de la Flacso.
Laso manifestó que el proyecto de ley apunta a frenar "no solo al papel opositor de la prensa sino que contiene una concepción bastante represiva contra la prensa al considerar que es enemiga y un poder fáctico".
Entretanto, Cerbino indicó que "no creo que es para taparle la boca sino para judicializar a la prensa, para reducir la comunicación de los medios y la generación de contenidos mediáticos a un asunto que hay que tratar en los tribunales".