Centenares de miembros de La Red de Mujeres Contra la Violencia realizaron este viernes un plantón de solidaridad con la madre de la joven Doris Ivania Jiménez, frente a las oficinas de la OEA, asesinada atrozmente por su ex novio, el norteamericano Erick Voltz, en complicidad con el nicaragüense Martín Chamorro.
Voltz, cuya familia tiene gran influencia en las esferas políticas de los Estados Unidos, ha emprendido una campaña en contra del gobierno del presidente Daniel Ortega y denunció la violación de sus derechos al ser detenido y procesado en Nicaragua, ante la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, CIDH de la OEA.
Voltz y el nicaragüense Julio Martin Chamorro fueron sentenciados a 30 años de prisión en febrero del 2007, como autores de violación y asesinato de la joven Doris Ivania.
Meses después, el abogado de Voltz logró la revocación de su sentencia ante los tribunales de justicia y bajo circunstancias todavía no esclarecidas salió libre y partió bajo protección policial hacia su país.
Ahora mantiene una campaña en contra del gobierno de Ortega y demanda al estado de Nicaragua una compensación por presuntos daños al ser detenido y sentenciado por el crimen de Jiménez.
La madre de Ivania, residente en el Puerto de de San Juan de Sur, distante 155 kilómetros al sur de esta capital, donde ocurrió el crimen, pide justicia a las autoridades judiciales de Nicaragua. Ella encabezó la protesta y demandó justicia, asegurando que Voltz es el autor de la trágica muerte de su hija.
Durante el plantón las dirigentes de la Red de Mujeres contra la Violencia dieron lectura a una carta al secretario ejecutivo de la CIDH, Santiago Cantón, que textualmente dice:
Doctor
Santiago A. Cantón
Secretario Ejecutivo
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)
Su Despacho.
Honorable Doctor Cantón:
Por medio de la presente, nos referimos a la petición presentada por el Sr. Erick Stanley Voltz el día 13 de junio 2009, en contra del Estado de Nicaragua ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), solicitando medidas cautelares por supuestas violaciones de sus derechos en el juicio que enfrentó en Nicaragua por el delito de violación y asesinato atroz de la joven Doris Ivania Jiménez Alvarado.
El 21 de noviembre del año 2006, Doris Jiménez fue asesinada de forma violenta por estrangulamiento y sofocación; previo a su muerte fue violada vaginal y analmente, lo que fue debidamente comprobado por los testigos y el dictamen del forense, el cual comprobó que la víctima se defendió de sus agresores con arañazos, como lo confirmaban las señas en la espalda que presentaba Erick Voltz en el examen forense.
Según testimonio público de la madre de la víctima, Erick Voltz, para evitar ser condenado por el crimen cometido y valiéndose de su posición económica ofreció pagos por falsos testimonios, a la vez que le ofreció un millón de dólares a la madre de la víctima para que retirara los cargos, situación que la señora se negó.
El 23 de noviembre de 2006, Erick Voltz y Julio Martín Chamorro fueron arrestados como presuntos autores del asesinato en contra la joven Doris Alvarado. La juez Ivett Toruño, titular del Juzgado Distrito de lo Penal del departamento de Rivas, dictó un veredicto de culpabilidad y les impuso la sentencia de 30 años de prisión.
Los familiares de Erick Voltz apelaron la sentencia y se valieron de sus influencias y maniobras logrando que el Tribunal de Apelaciones de Granada diera lugar al recurso y lo dejara en libertad.
Horas después, Erick Voltz fue custodiado hasta el aeropuerto por agentes de Estados Unidos y agentes de la policía en Nicaragua, mientras se interponía un recurso de Casación en la Corte Suprema de Justicia, la cual a la fecha no ha emitido sentencia, lesionando el derecho de acceso a la justicia a los familiares de la víctima por parte de las autoridades nicaragüenses y estadounidenses por cuanto la sentencia del Tribunal de Apelaciones no estaba firme, lo que le impedía aún gozar de libertad.
Como Red de Mujeres contra la Violencia (RMCV) hemos venido brindado acompañamiento a la familia de Doris Ivania Jiménez Alvarado, por lo que rechazamos firmemente la pretensión de evadir la justicia nicaragüense por parte del Señor Volz, quien fuera el principal autor del delito de violación y asesinato atroz en contra de Doris Jiménez valiéndose de los medios de comunicación y pretendiendo ahora escudarse en el sistema regional interamericano de protección de los derechos humanos.
Teniendo en cuenta lo anterior, solicitamos a la CIDH se pronuncie respecto de la retardación de justicia que afecta a la familia de Doris Ivania y en tal sentido exhorte a la Corte Suprema de Justicia a que resuelva el Recurso de Casación interpuesto por el Ministerio Público en representación de los familiares de la víctima.
No omitimos señalar que en nuestro país los altos índices de impunidad en los casos de violencia intrafamiliar y sexual han tenido un efecto negativo en las iniciativas de prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer; de tal forma que el femicidio ha aumentado como resultado de un perverso círculo vicioso conformado por la tolerancia hacia la violencia cotidiana, la falta de voluntad política de funcionarios e instituciones encargadas para enfrentarla de forma beligerante con la consecuente impunidad de los asesinatos y agresiones contra mujeres.
El asesinato de Doris Ivania Jiménez Alvarado, comprobó una vez más ante la opinión pública nacional e internacional la realidad que viven las mujeres que sufren violencia, ya que en la mayoría de los casos son asesinadas por personas cercanas a ellas: ex novios, novios, esposos, padrastros y muchas veces estos asesinatos quedan en la impunidad, trayendo a las familias más dolor y desesperanza, incertidumbre, inseguridad, temor, angustia y sufrimiento que se suma al hecho mismo de la desaparición y muerte de las víctimas.
En ese sentido, confiamos en que la Comisión Interamericana con su objetividad, imparcialidad e independencia contribuirá a que se haga justicia para Doris Ivania Jiménez Alvarado.
¡Ni una muerta más, asesinos y violadores a la cárcel!
Red de Mujeres Contra la Violencia