El diario derechista hondureño La Tribuna, cuyos dueños son miembros de la rancia oligarquía de ese país, que apoya el golpe de estado al presidente Manuel Zelaya, están azuzando la xenofobia en contra de los nicaragüenses, radicados en ese país, y celebran las capturas de pinoleros que por decenas han hecho las autoridades de facto.
"La Tribuna", que ahora ha bautizado con el apodo de "mucos" a los nicas que por razones de trabajo viven en ese país o están de tránsito a El salvador o a Guatemala, con sólo sus cédulas de identidad, como lo establece el Acuerdo del CA-4, y los señala de ser parte de "brigadas" de apoyo a los manifestantes que respaldan al presidente constitucional Zelaya.
El diario de marras, que con "La Prensa" y otros medios afines al gobierno de facto no informan de la represión que conoce y vive el pueblo hondureño a los que apoyan la restitución de Zelaya, en su desesperación dicen que los nicas, lo mismo que "venezolanos, salvadoreños y cubanos" son enviados a Honduras con el objetivo de implantar el comunismo.
Las redadas contra nicaragüenses "indocumentados" o "mucos", han elevado la cifra de detenidos a 80 entre el jueves y este viernes, con nuevas capturas en la sureña ciudad de Choluteca, pero no reportan ni un solo "comunista" venezolano, salvadoreño y cubano preso en su territorio.
Según "La Tribuna, los 80 nicaragüenses indocumentados detenidos han sido catalogados oficialmente como "sospechosos de conspiración contra el Estado de Honduras", cuando su problema es migratorio, y son sujetos al estadio de excepción que vive ese país en estos momentos.
Vuelve Radio Progreso, símbolo de la represión a los medios
Radio Progreso, fundada por los jesuitas en el interior de Honduras, volvió al aire tras ser silenciada por los militares que el domingo expulsaron al presidente Manuel Zelaya.
Esta pequeña emisora de El Progreso, cuna de Roberto Micheletti, el presidente designado por el Congreso tras el golpe de Estado del domingo, se convirtió ese día, como muchas radios independientes y otros medios hondureños, en el símbolo de la resistencia y de la lucha por la libertad de expresión.
Los militares llegaron muy temprano a cortar las transmisiones, rodearon la emisora y mucha gente que llegó a protestar por la mordaza rodeó a su vez a los soldados, cuenta Karla Rivas, encargada de prensa de Radio Progreso.
Ahora, "estamos transmitiendo de seis de la mañana a seis de la tarde, aunque la situación sigue siendo muy precaria, pues hemos recibido amenazas de posibles cierres", dijo.
La emisora, que en la década de 1970 fue símbolo de la resistencia a las dictaduras militares centroamericanas, ha pedido medidas cautelares a través del Centro Internacional por el Derecho y la Justicia, con sede en Costa Rica.
Radio Progreso, a la que se han conectado otras 116 emisoras de todo el país desde el golpe, sigue cubriendo las marchas y manifestaciones pero no resulta fácil para sus reporteros, admitió Rivas.
"Nuestros periodistas han tenido problemas como ocurrió con Romel Gómez, quien fue detenido el jueves por militares mientras cubría la marcha en San Pedro Sula (a favor de Micheletti). Le arrebataron el celular y los equipos, y le tomaron fotografías antes de dejarlo ir", dijo.
"Con Micheletti siempre hemos tenido problemas. Para nosotros no es nuevo. Lo conocemos bien pues él nació en El Progreso y siempre en los últimos 30 años ha estado vinculado de una u otra forma al poder", enfatizó Rivas en referencia a la ciudad donde la emisora tiene su sede.
A la independiente Radio Globo, que emite desde Tegucigalpa, tampoco le ha ido mejor. Luis Galdana, director del programa "Tras la Verdad" denunció que después de haberla cerrado el día del golpe, el jueves "nos volvieron a sacar del aire".
"Hemos denunciado a la Fiscalía pero los fiscales que se quedan de brazos cruzados y dicen: no podemos hacer nada", aseguró.
"Los militares personalmente han venido, nos han tirado al piso y nos han golpeado. Yo tengo moretones en mi pecho de los golpes", denunció Galdana. Según afirmó, un portavoz de las Fuerzas Armadas le ha dicho: "O te callas o te callamos".
"Seguimos en la resistencia de los medios que quieren decir la verdad de lo que ha pasado en Honduras", aseguró pese a las amenazas de muerte que han recibido los periodistas de la radio tanto en la web como en la propia emisora.
Galdana, que ya ha sido objeto de dos atentados durante su vida profesional, aseguró que a su contestador automático llegan mensajes de amenazas de muerte contra él, contra sus hijos, e insultos.
"No estamos haciendo daño a nadie. Estamos informando la verdad", insistió, antes de asegurar que la persecución contra la prensa independiente no es nuevo, pero ahora "esto está surgiendo y el mundo se está dando cuenta de lo que ocurre en Honduras".
"La libertad de expresión se coarta a cada momento", puntualizó.
El domingo, momentos después del golpe realizado por los militares en cumplimiento de una orden judicial, los medios ligados al gobierno depuesto fueron sacados del aire, al igual que canales internacionales como la estadounidense CNN y la multinacional Telesur.
Este mismo viernes, en la Plaza de la Democracia de Tegucigalpa, los manifestantes pedían a la enviada de la cadena estadounidense CNN "que se vaya" de Honduras.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) investiga los cierres, amenazas y agresiones contra periodistas y medios de comunicación, independientes y afines, al depuesto gobierno de Manuel Zelaya.
Vapulean a fotógrafo de diario derechista salvadoreño
Un fotoperiodista salvadoreño fue golpeado y retenido por policías en Honduras, días después de haber sido víctima de una arremetida por parte de manifestantes en ese país, denunció este viernes el Diario de Hoy de El Salvador.
Mario Amaya, fotoperiodista del rotativo salvadoreño, fue golpeado por agentes policiales en la ciudad de San Pedro Sula, mientras captaba imágenes en momentos en que varios policías y soldados dispersaban a un grupo de manifestantes.
"Él estaba haciendo la cobertura y se mete, como corresponde a un fotoperiodista, en el centro de la acción (...) cuando un policía lo increpa y le pregunta sobre qué está haciendo. Él le dice que está trabajando y que es periodista", relató a Acan-Efe Gustavo Marín, jefe de fotografía del diario.
Indicó que los agentes "la emprendieron a garrotazos y golpes" contra Amaya, a quien retuvieron y posteriormente dejaron en libertad gracias a la mediación de colegas locales y amigos.
"Él mostró su documento que lo acredita como fotoperiodista del Diario de Hoy y no hubo ninguna posibilidad de que con eso fuera suficiente y siempre se lo llevaron golpeado, sangrando y arrestado por estar en el lugar equivocado, según ellos", afirmó Marín.
Señaló que Amaya también fue atacado el lunes por manifestantes que protestaban en respaldo al depuesto mandatario Manuel Zelaya, quien fue sacado por la fuerza del poder y del país el pasado domingo por los militares y destituido en el Congreso, que eligió a su presidente, Roberto Micheletti, como nuevo jefe de Estado.
"La emprendieron contra él a patadas", explicó Marín, al indicar que lo confundieron con un "infiltrado".
Marín lamentó estos hechos y pidió que no se trate de "encontrar culpables" en quienes informan, pues, a su juicio, "las razones por las cuales ocurren (estos hechos) están alejadas de los medios".