Eran las diez de la mañana, el sol comenzaba a mostrar su potencia, sin embargo el entusiasmo y las ganas de llevar el amor y la solidaridad es superior a cualquier obstáculo natural y eso quedó demostrado en el barrio "31 de Diciembre", ubicado en el costado sur del Mercado Mayoreo.
“Gracias a Dios ya están aquí”, exclamó doña María Eulogia Méndez, de 88 años y acto seguido abrió sus brazos para recibir a una doctora cubana que era acompañada por un colega nicaragüense, un miembro del Poder Ciudadano y otra compatriota.
“Venimos en nombre de la Revolución Cubana y gracias a la gran Revolución Sandinista que nos permite entregar amor y solidaridad”, expresó la doctora.
Doña María Eulogia padece de ceguera parcial y por más de media hora recibió la atención de los compañeros integrantes de la Brigada Médica Todos con Voz, que a inicios de este año inició en el departamento de Managua, el trabajo diagnóstico de las discapacidades que sufren los nicaragüenses.
Esta brigada ya visitó los departamentos de Masaya, Matagalpa, Chinandega y están ahora en Managua. Este jueves concluyeron en los barrios orientales ubicados en el Distrito Seis de Managua.
De esta manera, diferentes cuarteros integrados por dos médicos cubanos, un médico nicaragüense y un miembro del Poder Ciudadano, se dieron a la tarea de realizar el estudio en los barrios 31 de Diciembre, La Curva, Praderas del Doral, Gertrudis Áreas, Villa Feliz y 19 de Febrero.
A las diez de la mañana el cuarteto que visitaba el 31 de diciembre ya había atendido a diez ciudadanos, entre niños, adultos y ancianos, como doña María Eulogia, quien no pudo esconder su alegría de ser atendida por los compañeros cubanos.
Esta anciana no puede ver a través del ojo izquierdo y el derecho está perdiendo esa capacidad, según reseñó su hijo Mario. Doña María Eulogia tendrá que ser evaluada por los médicos de la Brigada Misión Milagro.
Otro caso evaluado por los médicos cubanos fue el de la adolescente Ana Dizzy López, una jovencita de 12 años que padece de convulsiones epilépticas, las cuales le provocan crisis y eso hace que su corta existencia este marcada por la tristeza.
Sin embargo los médicos cubanos y nicaragüenses le hicieron ver que miles de niños, jóvenes y adultos sufren de este mal y que padecerlo no significa que no tengan derecho a soñar, luchar y vivir una vida normal, y que para lograrlo solamente deben atenderse y llevar el tratamiento médico indicado.
Ana Dizzy cursa el quinto grado de primaria, es una jovencita que entró a estudiar a los ocho años y gracias a su inteligencia ha superado cada nivel escolar, sin embargo su vida se trastoca al momento de una crisis epiléptica.
“Yo le agradezco mucho a ellos (médicos cubanos) que han venido a verme el caso de la niña, mucho se los agradezco”, aseveró Reyna Noguera, madre de Ana Dizzy.
Esta adolescente al igual que otros y miles de nicaragüenses podrán acceder a planes y programas que se crearan luego que se concluya el diagnostico que permitirá al gobierno del Poder Ciudadano elaborar políticas en salud para las diferentes discapacidades que refleje el estudio.
“La gente está muy entusiasmada porque dicen que solamente con este gobierno pudieron tener estas visitas, (…) les agradecemos en realidad a los cubanos que están mano a mano con nosotros los nicaragüenses y la gente está bien agradecida”, reconoció Nelbia Núñez, coordinadora de salud del Gabinete del Poder Ciudadano del Distrito Seis.
El doctor nicaragüense Alejandro Lacayo destacó la excelente coordinación que han tenido con los médicos y especialistas cubanos y dijo “nosotros hemos tenido una gran ayuda (…) esto ratifica los lazos de amor y amistad que existen entre estos dos pueblos hermanos que históricamente hemos sido tan solidarios”.